19Abr
Hiperparentismo. Algodones con mercromina
Sigo sin ver costras a los niños en las rodillas. Como las de nuestra infancia. Aquellas que picaban cuando se iban cicatrizando, las que los más impacientes nos arrancábamos. Algunos conservamos las cicatrices. Alguna vez se han caído nuestros hijos, claro. Y hemos ido corriendo a ver qué ocurría a aquel niño que gemía de […]
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